Dr. Eduardo Fabián Cossi

Es doctor en psicología, egresado de la Universidad de Buenos Aires UBA, especializado en el Área de Psicología.

Referente indiscutido del acompañamiento terapéutico en el país y a nivel internacional, es autor del “Manual integral para acompañantes terapéuticos desde una perspectiva de derechos”. –

Como profesor universitario se dedica desde hace más de veinte años a la formación de acompañantes terapéuticos en Universidades Nacionales como la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) y la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (donde coordinó la primer tecnicatura nacional y pública de acompañamiento terapéutico).

Es investigador acreditado por la SPU (Secretaría de políticas universitarias), y director de investigación acreditado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, donde coordina el observatorio de DDHH de UNTREF y desempeña como profesor en la Licenciatura en gestión de políticas sociales.

Se especializa en el campo de abordaje cognitivo conductual, la terapia basada en evidencia, el autismo/TEA y los derechos humanos.

En el campo del acompañamiento terapéutico organizó congresos y jornadas nacionales e internacionales a lo largo y ancho del país.

“El Acompañamiento terapéutico en el campo de la Salud, hunde sus raíces hasta  finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, con la figura de Jean Baptiste Pussin, colaborador del doctor Phillipe Pinel en Francia. 

Allí nace la primer intervención psicoterapéutica vincular y relacional, en manos de empíricos, auxiliares del profesional médico. Esta práctica anticipa en un siglo a la psicología clínica profesional.

Luego en nuestro país hace aproximadamente medio siglo, se reedita esta figura auxiliar psicoterapéutica con el nombre de Acompañante terapéutico, con el propósito firme de constituirse en un recurso terapéutico nuevo para dar respuesta a las múltiples problemáticas para las que la clínica tradicional no ofrecía respuestas.

Desde allí hasta nuestra fecha esta figura se constituyó en la principal contribución de nuestro país a los debates y problemas contemporáneos de la salud mental y la salud y asistencia en general, desde el punto de vista de sus componentes emocionales y afectivos, desde una perspectiva de derechos.

El Acompañante pasa a constituirse en un promotor de derechos y operador de inclusión social, desde la solidez técnica de su intervención psicoterapéutica auxiliar. 

Es en la actualidad el centro gravitacional de los debates sobre las intervenciones en salud desde el punto de vista de la salvaguarda la protección de derechos del paciente, humanizando el vínculo y optimizando el proceso terapéutico, desde una cercanía necesaria, y desde los contextos reales donde los procesos y problemas de la vida de relación social suceden.

Es una verdadera revolución copernicana y representa una transformación radical de los paradigmas convencionales de las prácticas en salud mental.

Desde su nacimiento en el campo de la psicopatología tradicional que limita con la psiquiatría y sus institucionales ha crecido y problematizado todo los ámbitos asistenciales conocidos que inciden en la salud mental y en el bienestar general, desde los sociales, educativos y clínicos en general.

Su práctica es requerida en coincidencia con las principales necesidades de salud de los llamados grupos poblacionales en situación de vulnerabilidad como los son la persona con padecimiento mental, con discapacidad, los adultos mayores, niños, niñas adolescentes y mujeres.  Por ello su práctica terapéutica resulta en inclusión social y en promoción de derechos.” Eduardo Cossi.